Jornada de instrucción
La Evaluación Final de la Instrucción Militar del año lectivo 2009-2010, la cumplieron los cadetes de
1er. 2do. y 3er. año de bachillerato, a través de una experiencia enriquecedora que se desarrolló
durante cuatro días en la Brigada No. 27 "Pastaza", en Shell, en el oriente ecuatoriano, en
diferentes fechas, desde finales de mayo.
Vistiendo el uniforme camuflaje, que identifica a todo soldado de la patria, los cadetes del Colegio
Militar "Eloy Alfaro", vivieron una jornada de instrucción práctica a cargo del personal militar
instructor de la brigada.
El plan de adiestramiento y valoración marcó el inicio de una jornada que iniciaba a las 05h00 de la
mañana, con el baño diario. La antesala del parte diario, una hora de trote, para enseguida proveerse
de energía con un desayuno que tenía como ingrediente principal el arroz.
Una vez conocidas las novedades de entre los pelotones de hombres y mujeres, el oficial instructor
impartía las disposiciones y la rutina diaria. El ejercicio consistía en una marcha de aproximadamente
cuatro horas que les llevaría a internarse en la selva. Allí, siete estaciones organizadas por
personal militar brindaban información sobre cómo desenvolverse en el medio, sobre la caza,
preparación de alimentos, vivienda, medicinas, señalización, etc.
Al cabo de esta fase, los cadetes retoman su ubicación en el patio de formación desde donde se
impartirán nuevas directrices sobre el proceso de instrucción. La tarde terminaría con una secuencia
de actividad física, un baño refrescante y alimentación.
Razón de ser de la instrucción
La instrucción miliar requiere no solo una preparación intelectual sino de la adquisición de
destrezas físicas, la asimilación de cierto estoicismo para adaptarse a medios y situaciones
difíciles, impregnarse del orden, la energía y tenacidad en el trabajo diario, desarrollar una
capacidad de sacrificio para resistir periodos prolongados en áreas operacionales que implican
lejanía familiar y social, desarrollar destrezas en el manejo de armas y técnicas de lucha, tener
capacidad de supervivencia en el medio para el cual se está entrenado y construir una mentalidad de
líder.
La formación no podría llevarse a cabo sin el grupo especial de instructores seleccionados tanto
por su experiencia como su capacidad para difundir, elevar y controlar a los cadetes. Instructores
dedicados de tiempo completo a promover la capacitación en las distintas enseñanzas y habilidades.
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