TRIOLOGÍA DE VALORES

Las instituciones que han sabido persistir en el tiempo, lo han hecho porque, a su vez, han sabido cumplir, con lealtad, el mandato para el cual fueron creadas.

El Colegio Militar “Eloy Alfaro”, es un ejemplo de lo afirmado. Desde 1838, en que el visionario de la educación, Vicente Rocafuerte lo fundó, el país ha sabido valorar el aporte que, con devoción esta institución ha entregado a la juventud ecuatoriana.

Incontables son los héroes, los hombres con prestancia pública, los profesionales relevantes y los líderes militares que han sabido ser dignos de la nación. Quienes nos han ofrendado un legado de honor, de disciplina y lealtad que hoy más que nunca pregonamos y somos fieles cumplidores de la historia y tradiciones que se mantienen incólumes al paso del tiempo.

En nuestra institución tenemos la convicción de que para tener éxito como seres humanos, lo primero es nuestro compromiso individual y personal para después convertirlo en un compromiso social y participativo que engrandecerá a la humanidad.

Educación en valores

El Colegio Militar “Eloy Alfaro” por décadas ha incluido en su currículo la formación integral de niños y jóvenes, para lo cual ha diseñado y ejecutado a través varios proyectos la práctica permanente de valores.

Los valores directrices del accionar educativo en la institución y ejes de la filosofía institucional son: HONOR, DISCILINA Y LEALTAD. La metodología aplicada consiste en el trabajo, como eje transversal, que los docentes deben desarrollar en las clases diariamente intercalando valores.

           

HONOR

Es el sentimiento de dignidad moral que se basa en el respeto propio y en el que radica el valor fundamental de los COMILES.

El honor es considerado también como una virtud en la que se halla investido la grandeza espiritual del ser humano, su integridad diáfana y transparente y que le conceptúa a una persona como ser: justo, leal, caballero, generoso, valiente, austero, honrado, subordinado y con una vida de abnegación sacrificio y esfuerzo, mirando más allá de su persona, preocupándose siempre en los demás en su bienestar personal y de grupo.

Es una cualidad humana resultante de toda una suma de virtudes, el comportarse de forma moral, y cumplir lo éticamente correcto con el prójimo como así también con uno mismo en todo tiempo. Esto da a la persona un reconocimiento por parte de los demás, es decir: es reconocida como una persona honrada.

DISCIPLINA

El término tiene varias concepciones: un conjunto de reglas de conducta, serie de costumbres ya formadas como la obediencia. La disciplina es la actitud personal que permite reconocer los deberes y derechos como normas de comportamiento.

El hombre debe estar dispuesto a cumplir con sus deberes, sin esperar órdenes, con iniciativa y voluntad creadora; realizando lo realmente útil y necesario, sin detenerse ante ninguna clase de dificultades ni obstáculos.

La disciplina se promueve a través de la educación, haciendo énfasis de la organización, cotidiana, de la vida. En este sentido, la disciplina no es una causa, un método, un procedimiento de educación, sino su resultado.

La pertenencia a un grupo o institución social exige el cumplimiento de normas y reglamentos. La disciplina busca orientar el funcionamiento y la marcha del grupo social, en la medida en que cada uno de los miembros responda positivamente, para conseguir progreso y superación individual y social.

LEALTAD

Es un término estrechamente relacionado con la fidelidad, la confianza y la amistad. La lealtad es una virtud, un compromiso con lo que creemos, con nuestros ideales y con las personas que nos rodean. La lealtad está íntimamente ligada al carácter de una persona, a su valor y honor.

La lealtad es un sentimiento noble de fidelidad y franqueza que permite un ambiente de confianza y seguridad en las relaciones entre los miembros de la comunidad educativa basada en la entrega total a los Colegios militares.

La persona leal es capaz de mantenerse firme en su respaldo a una causa, a un ideal, a una institución, a una persona, sin que interesen las circunstancias.

La persona leal no encuentra nunca excusas para justificar la deserción a una causa noble, al abandono de una meta, ni al retiro de una amistad.

Apoyo Bibliográfico:

-       Reglamento de Disciplina para los COMILES 1.999.

-       Proyecto de Valores DECE

-       Compendio RR.PP.