"Solo venciéndote vencerás"

Símbolos

 

Símbolos

Los símbolos del ¡Glorioso Colegio Militar “Eloy Alfaro”!, representan el ser y sentir del CADETE de esta noble y centenaria institución educativa; constituyen un ideal de vida, forjada en la ciencia, cultura, valores: humanos, éticos, morales.

 

Bandera

 El oro y negro, colores Símbolo perpetuos del Colegio Militar "Eloy Alfaro" se glorian de su vigencia. El Amarillo representa la constancia, la luminosidad y la riqueza de espíritu del Cadete; mientras el negro simboliza lo sobrio, lo definido y lo modesto en las acciones que le corresponda asumir, ahora, como Cadete y, mañana como ciudadano íntegro y profesional.

 

BANDERA DEL COMIL
Héctor Campaña-2019
Ligera cuál ráfaga, flotas orgullosa y galana,
Tiñendo de oro y negro el espléndido cielo,
¡oh bandera, del gran COMIL, eterno símbolo!
Que en el alma del cadete se alboroza, ufana.

Tu flamear imponente, el corazón emociona,
Vuela libre, resplandece en el alto cielo,
Mostrando al cadete, el camino de su anhelo
Baluarte de grandiosas ideas del mañana.

Aurea, cuál del sol sus resplandores,
del cadete el espíritu iluminas los albores,
Lo cobijas con tu manto, lo proteges donde va.

De sable, completas tus gallardos colores,
Señorial símbolo, que del sobrio cadete adores,
Bandera enhiesta fe, libre al viento va.
 

 

 

 

Escudo

 

El Escudo institucional en su estructura, colores y significado es compartido con la Escuela Superior Militar “Eloy Alfaro”, en razón de la irrefutable tradición, historia y correspondencia de objetivos; pues, el Colegio Militar "Eloy Alfaro" se esmera por formar Bachilleres con vocación de las armas, constituyéndose en el principal semillero de los futuros oficiales de la Patria.

Es el símbolo donde se han reunido en armónico conjunto la integridad de nuestro territorio con los ideales que animan los sentimientos de la juventud ecuatoriana que al ingresar al plantel, entrega alma, mente y materia al servicio de la Patria.
En él se encuentra sobre el campo azul, en oro, la silueta de nuestro territorio ecuatoriano. El azul simboliza el cielo de la Patria, que nos ofrece un horizonte límpido y sereno, como es el alma de sus hijos. El brazo simboliza el poder de una juventud sana y fuerte que tiene fe y seguridad en su destino.
El azul que se despliega en su interior, corresponde al cielo patrio, límpido, sereno y optimista, como los grandes ideales de la nación de siempre, se recorta, cubierta, la silueta de nuestro Ecuador, irrenunciablemente ¡Amazónico!.
La antorcha es la luz de la verdad y de la ciencia, que ilumina el firmamento y el corazón de los cadetes.
Es desde las entrañas históricas del territorio nacional, donde brota el puño digno, firme, responsable y leal de la juventud ecuatoriana y, a expensas de esa fuerza noble y futura, nace la antorcha de la verdad, de la ciencia y de la cultura; cuya luz ampara y guía la mente, el cuerpo y el espíritu de nuestros cadetes.
El lema: "SOLO VENCIÉNDOTE VENCERÁS" reafirma la voluntad indeclinable de asumir las tareas con responsabilidad y renunciación de favor de un futuro nacional: justo, libre y dignificante. Es la lucha constante que sostiene el hombre para vencer sus instintos y hacer que prevalezcan sobre ellos las conquistas de su espíritu, lema y fin que guía las actividades de la institución.
Como ornamento exterior, en sable, con bordadura en oro, se halla el nombre del establecimiento Colegio Militar "Eloy Alfaro", y sobre la silueta de nuestra verdadera extensión territorial, también en sable, ostenta el nombre de la Patria, Ecuador.
En su parte superior, remata el escudo en una celada de plata con penachos esmaltado con colores de la bandera de la nación y de plumas, en donde se enarbolan, soberano, los colores de la bandera Patria.

El Amarillo representa la fuerza, constancia, la luminosidad y la riqueza de espíritu del Cadete; mientras el negro simboliza la dignidad, lo definido y sobrio de las acciones que le corresponda asumir, ahora, como cadete y, mañana como ciudadano íntegro y profesional.

Registros de la heráldica

El plantel editó en su boletín No. 11, en junio cinco de 1941, el siguiente contenido sobre el Escudo del Colegio, el cual se adoptó después de la transformación de la Escuela a Colegio realizada en 1935.


Descripción: Sobre un campo de escudo español antiguo en azur, con bordura de plata, figura en el centro el perfil triangular y amazónico del territorio ecuatoriano esmaltado en oro. Desde la punta del escudo surge verticalmente un brazo blanco y fuerte que sostiene en el puño una antorcha en gules que sobrepasa la línea del jefe y la bordadura con su llama. En la parte superior del azur y pasando horizontalmente de diestra a siniestra, en una cinta blanca se lee la máxima latina: NON NISITE VICTUM VINCITUR.
Campo de azulidad del cielo ecuatoriano y de color central y puro de la bandera nacional. Plata de la riqueza máxima de América y de la filigrana millonaria del arte quiteño, de esta ciudad que hizo la piedra fundamental de la nacionalidad desde los tiempos de Atahualpa, el Rey Shyri, brazo fuerte y valeroso de la juventud que se educa en el Colegio Militar preparando el cuerpo y el espíritu para la defensa razonada, valiente y efectiva de nuestro territorio en todos los terrenos y en todas las circunstancias; llama de patriotismo y saber, que desde su inextinguible centro del Colegio Militar Eloy Alfaro se extiende para todo el país que necesita de esta constante llamada hacia sus más nobles intereses. Territorio ecuatoriano, oro de nuestro porvenir, herencia del esfuerzo magnífico de los descubridores españoles de la Gobernación de Quito y prenda de derecho de las tierras aborígenes a través de la historia grancolombiana y republicana. Y la máxima definitiva y austera que es requisito para la conquista de todas las finalidades de la Patria, de aquellas que requieren el dominio propio, el triunfo de la inteligencia sobre los sentidos, el temple del carácter necesario para las grandes empresas: SOLO VENCIÉNDOTE VENCERAS.

 

Interpretación de la leyenda del Escudo

El símbolo de nuestro colegio se ha plasmado en la leyenda del escudo que se nos ha ofrecido ya. Es necesario quizá que interpretemos la bella sentencia que ha de acompañarnos, tutelando la vida.
Vencerse a uno mismo significa el más alto ideal educativo. Vencer a los instintos, vencer al legado biológico de la animalidad, vencer a todo aquello que necesita ser subyugado al poder de la razón, es sencillamente el postulado máximo que tiene la humanidad para que el hombre se perfeccione en su calidad de tope mayor en la escala del mundo viviente. Precisamente porque el hombre no ha sido capaz de vencerse a sí mismo, sufre la derrota constante sin darse cuenta que el más peligroso enemigo lo lleva consigo en los adentros de la vida instintiva.
Pero de nada valdría la leyenda y mil sentencias si solo sirvieran para grabarlas en viejo latín y repetirlas en castellano como frase aprendida. Nosotros comenzamos a sentir que se vigoriza la mente, que la lógica razonadora del hombre más perfecta se enraíza en nosotros. Y es precisamente por esto que podemos darnos cuenta que el escudo nos comprende y que entendemos la leyenda simbólica. No es que se hallen unas palabras dibujadas con arte, sino que existen en realidad en el hábito y la conducta, en la cabecera de nuestra voluntad. Podemos afirmar –llenos de gozo y hombría– que así como la fotografía copia una realidad preexistente, nuestro Escudo colegial acudió al interior de nuestros espíritus y bañado en el agua lustral está dibujado con pedazos íntimos, con pensamientos y con decisión.
Hay armonía afirmativa entre lo que dice nuestra formación integral y lo que dice aquella sentencia profunda y sesuda: SOLO VENCIÉNDOTE VENCERAS. Hemos comenzado a saber vencer toda la fuerza enemiga para vencer más tarde con triunfo donairoso de hombres mejores, de hombres listos ante el deber y el honor”.

 

 

Himno del Colegio Militar “ELOY ALFARO”

 

 

Himno del Colegio Militar “ELOY ALFARO”

Letra del Prof. Sr. F. Miguel Albornoz

Música del Prof. Sr. Juan Pablo Muñoz Sanz


Se adelanta orgulloso el Cadete

siempre listo a morir o a triunfar

y al forjar tradiciones de gloria

es ejemplo de honor militar!

 

En la ciencia templamos las armas

que deciden la lucha mental

y en la fuerte armonía del cuerpo

compendiamos el griego ideal.

 

El Colegio es emblema de triunfos,

de la gran democrática fe,

y por eso sus pechos entonan

este canto de amor a la ley.

 

Orgullosos así sostendremos

que amazónico es el Ecuador

y en jornadas heroicas daremos

a la Patria un futuro mejor.